Tomado de Gerencie.com
Posted: 16 Jul 2013 02:04 AM PDT
El artículo 20 de la ley 1607 creo el nuevo impuesto sobre la renta para la equidad CREE al disponer:
“Artículo 20. Impuesto sobre la
Renta para la Equidad (CREE). Créase, a partir del 1º de enero de 2013,
el Impuesto sobre la Renta para la Equidad (CREE) como el aporte con el
que contribuyen las sociedades y personas jurídicas y asimiladas
contribuyentes declarantes del impuesto sobre la renta y
complementarios, en beneficio de los trabajadores, la generación de
empleo, y la inversión social en los términos previstos en la presente
ley…”
Pero ¿cómo saber si estamos
frente a un nuevo impuesto? La corte constitucional ha dados los
parámetros para determinar si él CREE es o no un nuevo impuesto. Hemos
tenido casos de referencia como el del GMF (sentencia C-992 de 2001),
el impuesto de registro (sentencia C-219 de 1997), el nuevo impuesto al
patrimonio (sentencia C-243 de 2011) que nos permiten inferir el
parámetro de medición de la corte para establecer si se trata de un
nuevo tributo. El método es analizar los antecedentes, sus
características y sus elementos.
Si bien la taxonomía del CREE es
similar a la del impuesto sobre la renta y complementarios no se puede
de ninguna manera definir como iguales. Pues, los elementos del CREE son
distintos de los del impuesto de renta. La base gravable del CREE se
determina de forma particular, los sujetos pasivos son diferentes a los
del impuesto de renta, en el impuesto de renta y complementarios existen
regímenes especiales al igual que rentas brutas y liquidas especiales
como no sucede con el CREE. Estos son algunos parámetros que nos
permiten garantizar a los lectores que nos encontramos frente a un nuevo
impuesto a las ganancias, de taxonomía similar al impuesto sobre la
renta y complementarios.
Ahora bien, ¿de qué sirve saber
si es o no un nuevo impuesto? La respuesta tiene dos grandes grupos, i)
los que establecieron contratos de estabilidad jurídica, pues si se
concluye que no se trata de un nuevo impuesto, no estarían sujetos al
CREE y ii) los contribuyentes que posean beneficios fiscales (por
ejemplo los cobijados por ley 1429 de 2010) pues si concluyen que se
trata de un mismo impuesto podrían invocar el principio de confianza
legítima.
Por último, dependiendo de la
cantidad de trabajadores que posea una empresa, no tendría sentido
invocar el contrato de estabilidad jurídica suprimiendo la exoneración
de aportes.